En 1895 se construyó la capilla bajo el impulso del padre Patricio O ́Graddy. Con el apoyo de Don Nicolás Juliano, próspero comerciante de origen italiano, que con gran diligencia realizó la donación de materiales de construcción y un terreno de su propiedad. A ellos se sumó la ayuda de mucha gente del pueblo.
A solicitud del mismo Juliano fue puesta bajo la advocación de San Roque de Montpellier, popular santo Francés protector de los pobres y enfermos.